La Copa del rock tiene campeón

Aurantii conquista la Copa del Rock 2026 en una noche que ya hace parte de la historia del rock bogotano

por Diego Abril

Fue una noche épica. De esas que uno sabe que va a recordar durante mucho tiempo. Los cuatro finalistas —Microfunk Band, Fonoespora, Aurantii y Jack and Grass— llegaron con un nivel altísimo y con propuestas completamente diferentes, convirtiendo la final de la Copa del Rock 2026 en un espectáculo que por momentos se sintió como una final de Champions. La gente no paró de bailar, cantar y celebrar durante toda la noche, mientras la Copa, un imponente trofeo de 1,20 metros construido en cedro y aluminio, inspirado en la Copa Libertadores y la UEFA Champions League, esperaba a un lado de la tarima de Ace of Spades para ver cómo una nueva placa era instalada en vivo y en directo con el nombre del nuevo campeón.

La noche comenzó a las 7:00 p. m. Un equipo de producción de cerca de diez personas ya tenía todo listo y el público respondió llegando puntual. A las 8:20 apareció sobre el escenario el primer invitado de la noche: Penvmbra.

Aunque era su primer concierto oficial, cuesta creerlo. Sus integrantes son músicos con experiencia y eso se notó desde el primer minuto. Con máscaras futuristas, un sonido pesado y una puesta en escena muy bien lograda, dejaron la sensación de que este proyecto puede convertirse rápidamente en una de las bandas más interesantes de la escena bogotana en los próximos años.

Después sí llegó el momento de la competencia.

Los primeros en salir fueron Microfunk Band, una banda de nueve músicos que convirtió la tarima en una fiesta. Vientos, funk, rap, baile, letras inteligentes y una energía desbordante hicieron que no solo reaccionara su público, sino también los seguidores de las demás bandas. Desde ese primer show todos entendieron que la noche iba a estar muy poderosa.

El turno siguió con Fonoespora, una banda relativamente nueva que este año ha logrado llegar a varias finales importantes, entre ellas el Festival de Bandas de Colsubsidio y ahora la Copa del Rock. Su sonido, inspirado en la música bailable de los años ochenta, mezcló mucho ritmo con melodías dulces y memorables, mostrando la cara más pop de la noche. Es de esas bandas que uno puede escuchar tanto en un festival como en una reunión con amigos; canciones que entran fácil y se quedan sonando en la cabeza.

Después llegó Aurantii. Ya en las semifinales habían demostrado que su show venía creciendo y en la final lo confirmaron. Desde el primer minuto dejaron claro que habían llegado por la Copa. Riffs bien amarrados, fuerza, buenas letras y un performance muy sólido mantuvieron al público de pie durante toda la presentación. Su propuesta de metal latino es fresca y por momentos recuerda a las mejores épocas de Puya, aunque con una identidad propia que terminó conectando muy bien con la gente.

Dejaron la energía muy arriba, pero todavía faltaba el último contendiente.

Jack and Grass salió como el Atlético de Madrid: con el cuchillo entre los dientes. Tumbaron la puerta de una patada. Probablemente fue el show con más energía de toda la noche. Hicieron valer su juventud y la tarima de Ace of Spades terminó quedándoles pequeña. Bajaron a tocar entre la gente, bailaron, saltaron y convirtieron al público en parte del espectáculo. Rock directo, sensual, irreverente y sin un segundo para respirar. A esas alturas era difícil creer que en una sola noche hubieran pasado cinco de los actos independientes más sólidos de la ciudad.

Terminada la competencia llegó uno de los momentos más tensos. El público comenzó a votar —con la obligación de calificar a las cuatro bandas— mientras el jurado consolidaba el otro 50 % de la puntuación. La responsabilidad estuvo en manos de Violeta Sarmiento (productora), Gus Barrera (Pez Errante), Santiago Torrents (Boca de Serpiente), Javier Umaña (Órbita Rock) y Andrés Céspedes (Concerts Mates).

Mientras se realizaba el conteo, la banda bogotana Lekel, recordada por haber compartido escenario con Call The Police y Oh’laville, fue la encargada de mantener la fiesta encendida. Si algo tiene Lekel es que entiende cómo escribir canciones. Sus seguidores no dejaron de cantar ni un segundo y sus letras, profundas y catárticas, fueron coreadas de principio a fin mientras detrás del escenario se definían los resultados.

Cuando terminó el último acorde llegó el momento que todos estaban esperando.

Las cuatro placas con los nombres de los finalistas fueron llevadas a la tarima y los nervios se apoderaron de músicos, organización y público.

Los números hablaron por sí solos.

27,3 para el campeón. 27,1 para el subcampeón.

La diferencia fue mínima. Pero mínima de verdad.

Cualquiera de las cuatro bandas que pasó por el escenario esa noche pudo haber levantado la Copa. El nivel fue tan alto que el título terminó definiéndose por apenas dos décimas. Pero solo había espacio para una placa.

Y esta vez el público, el jurado y el rock and roll le dieron la gloria a Aurantii, que se coronó como campeón de la Copa del Rock 2026, sucediendo a Lákura, último ganador del torneo en 2018.

Entre aplausos y abrazos, la nueva placa fue instalada en vivo sobre el trofeo, inaugurando un nuevo capítulo en la historia de la Copa.

Larga vida al campeón.

Pero, sobre todo, larga vida a una noche mágica que nos recordó de qué está hecho el rock bogotano. Lo que vivimos en Ace of Spades fue mucho más que la final de un concurso de bandas. Fue un sueño del rock bogotano hecho realidad.

La Copa del Rock 2026 fue producida por Abril Records e Ingeniería Artística, con el apoyo de Ozzy Company y Ace of Spades, anfitriones de una noche que demostró que cuando la escena trabaja unida puede construir eventos que ya hacen parte de su propia historia.

Fotos por @Daaannix_

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